Enfoque artístico
“En un momento en que conmemoramos el centenario de la Primera Guerra Mundial, quise rendir homenaje a los cientos de miles de combatientes muertos en estos campos de batalla, de todas las naciones. En el Somme, en Alsacia y en Verdún, estos teatros de operaciones vieron a Europa matarse entre sí y formar así nuestra base histórica común. Sin artificios ni puntos de vista pintorescos, miré cómo la naturaleza recuperaba sus derechos pensando en los miles de cuerpos que siguen enterrados en estas tierras. Me gusta creer que los retratos de árboles aquí mostrados son como otros tantos retratos de soldados caídos, cada uno con su historia y su personalidad.” Denis Darzacq
REFERENCIAS BIOGRÁFICAS
Denis DARZACQ
FRANCIA
Nacido en 1961, Denis Darzacq vive y trabaja en París.
Titulado por la École Nationale des Arts Décoratifs en 1986, sección de vídeo, se inicia en la fotografía siguiendo la escena rock francesa y se convierte también en fotógrafo de rodaje en numerosos largometrajes (Satyajit Ray, Jacques Rivette, Chantal Ackerman, etc.).
A partir de 1989 colabora regularmente con el diario Libération y, de forma más general, con la prensa nacional. Se hace miembro de la agencia VU en 1997.
Desde mediados de los años 1990, Denis Darzacq desarrolla una obra personal. De la fotografía de prensa, que fue, como para otros fotógrafos franceses de su generación, la cuna de su práctica artística, conserva ante todo una mirada aguda sobre la sociedad contemporánea y un método. El artista sabe, en efecto, tomarse el tiempo de un largo trabajo de campo en contacto directo con su tema. Pero ha roto con el reportaje y su valor de testimonio para adoptar un enfoque más analítico que da lugar a series formalmente muy coherentes. Si los primeros planos de la serie « Only Heaven, 1994-2001 » revelan todavía la implicación personal de su autor, las vistas en picado de »Ensembles, 1997-2000 » y las frontales de « Bobigny centre ville, 2004 », y después de « Casques de Thouars, 2007-2008 », reflejan, en efecto, un distanciamiento respecto al tema, incluso un artista en posición de retiro.
Sobre todo, Denis Darzacq llegó a la convicción de que una imagen construida podía, paradójicamente, servir con mayor eficacia a su análisis de la sociedad. Por ello recurre, desde 2003, a puestas en escena basadas todas en el principio de la disrupción. Por su estado o su pose, los cuerpos escenificados trastocan el orden establecido, sin que la imagen caiga nunca en lo espectacular. Hombres y mujeres caminan desnudos por urbanizaciones residenciales (« Nus, 2003 »), otros parecen suspendidos en ingravidez en el espacio urbano (« La Chute, 2006 ») o entre los pasillos de un supermercado (« Hyper, 2007-2011 »); personas con discapacidad retoman con fuerza posesión del espacio público, (« Act, 2009-2011 »). El montaje digital, que el artista nunca había utilizado hasta entonces, le permitió, en la serie « Recomposition I, 2009 », llevar aún más lejos esta lógica perturbadora. Con la excepción de motivos más abstractos –los reflejos de fuentes luminosas de « Fakestars, 2001-2003 », los bodegones de « Recomposition II, 2011 »– que traducen un mismo sentido de la observación de los signos del mundo contemporáneo, el cuerpo aparece como el denominador común de las investigaciones de Denis Darzacq.
El artista lo concibe como una escultura. Pero una escultura social, pues el cuerpo no puede extraerse del contexto con el que interactúa. El artista lo convierte en la herramienta de una crítica de las dificultades y estigmatizaciones a las que se enfrentan ciertos grupos, muy especialmente los jóvenes de los barrios desfavorecidos o de las zonas relegadas y, de forma más general, como en Act, las poblaciones marginadas. Denis Darzacq señala las restricciones y las contradicciones sociales. Pero también invita, mediante la ruptura de gestos desprovistos de sentido, a afirmar una identidad siempre más compleja que la que se nos asigna y a reconquistar una forma de libertad allí donde parece haber desaparecido.